La Universidad Simón Bolívar: La USB

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“Con orgullo digo que me gradué en la Universidad Simón Bolívar, pero no sé si podré seguir teniendo ese sentimiento de haber pertenecido a una universidad reconocida mundialmente como de un altísimo nivel de excelencia académica”.

Diana Mayoral/Israel Internacional.-

Cuando ingresé a la USB, éramos un poco más de 7.000 estudiantes. En ese momento solo se habían graduado 2 promociones. Entrar era un reto, pero, permanecer, era un reto todavía mayor. Una comunidad donde todos nos conocíamos y convivíamos con la intensidad que da tener que estudiar continuamente, pues así lo exige el régimen de trimestre que tenían establecido.

Los estudiantes teníamos como símbolos dos esculturas que se encontraban en los maravillosos jardines. La primera una escultura de Simón Bolívar que en wikimapia describen de la siguiente manera:

“Realizada por el escultor peruano Joaquín Roca Rey. Se dice que es de mala suerte para los estudiantes de esta universidad pasar por el camino que está justo detrás de la estatua, pues no se gradúan. También se dice que la posición de una de sus manos refleja lo extremadamente duro que es cursar estudios en esta universidad.

Acótese que en esta universidad las calificaciones se reflejan en escala de 1 a 5, donde 3 es la mínima para pasar de cursoAsí, según cuentan, los dedos (meñique, anular y medio), que se encuentran juntos, reflejan que “tres sacan ustedes” (los estudiantes), el dedo índice, que parece apuntar al propio Bolívar, dice “cuatro saco yo” (Bolívar mismo), y el dedo pulgar, que apunta al cielo, dice “y cinco saca Dios”.

Y, finalmente, la otra mano parece apuntar hacia un “globo terráqueo” a sus pies… que muchos interpretan como un mensaje de “¡van a tener que echarle bolas!”… ergo, tendrán que sudar y llorar mucho para graduarse”.

La otra es una escultura de Carlos Prado de nombre “La lucha del hombre por la cima”, donde figuras humanas alrededor de un cilindro con clavos, tratan de llegar a la cima. Muchos caen en el camino y uno solo llega al tope.

Las carreras iniciales eran de ciencias puras: física, química, matemáticas y biología, y en las de de ingeniería había computación, mecánica, electrónica, eléctrica, química y de materiales. También arquitectura y urbanismo.

Había pocos edificios, pero estaban construyendo varios, siempre con visión de futuro y de conjunto para dar cabida a muchos alumnos más. Aparte de los edificios, los laboratorios eran considerados entre los mejores de América Latina, por el nivel tecnológico que en ellos se encontraba.

Aunque se ha considerado a la USB como una universidad “elitista” no hay nada más lejano a la realidad. Era una comunidad diversa en lo que se refiere a clases sociales, religiones, preferencias de género, políticas y un largo etc.

No existían discriminaciones de ningún tipo y, por el contrario, las camaraderías que se formaron en aquellos años, muchos aún las conservamos.

Prueba de esta diversidad y respeto por el otro es que cuando buscamos alumnos célebres nos encontramos con personajes políticos como Alejandro Peña Esclusa, Roberto Smith y Alejandro Plaz en la misma lista con Henry Falcón y el mismísimo Hugo Chávez. Por la parte profesional la lista es todavía más impresionante de egresados que han alcanzado notoriedad global en diversos campos.

La universidad fue creada por Raúl Leoni e inaugurada en la primera presidencia de Rafael Caldera. El rector que la fundó fue Ernesto Mayz Vallenilla. Duró en el cargo 10 años y se retiró pidiéndole que le asignaran el título de “jardinero honorario”, cargo que mantuvo por muchos años más. Su manera de decir que se ocuparía de la universidad. Lo sucedieron varios rectores y todos supieron mantener el nivel de excelencia. Entre ellos vale la pena destacar a Benjamín Scharifker.

El último rector hasta este año fue Enrique Planchart, quien venía desempeñando el cargo desde el 2009. Anteriormente y desde el año 1973 fue profesor de la cátedra de matemáticas. Como rasgo de su trayectoria voy a mencionar que desde 1999 dirigió el Programa de Igualdad de Oportunidades (PIO) de la USB.

El pasado 16 de septiembre, el CNU nombró de una manera que a mi entender es bastante arbitraria, no sólo a un nuevo rector, sino también a los vicerrectores académico y administrativo.

El CNU decidió que desde ahora Jorge Stefani es el nuevo rector de la USB y que estará acompañado en la directiva por José Hernández (vicerrector administrativo) y Víctor Theoktisto (vicerrector académico).

Al producirse la ausencia permanente del Rector Planchart, correspondía nombrar a un rector interino que convocara elecciones donde se elegirían las nuevas autoridades. En un acto donde la mayoría de los representantes de las universidades se abstuvieron, se nombraron las nuevas autoridades.

Cabe pensar que esta decisión había sido tomada con anterioridad y que la consulta con las demás personas que integran el CNU era un mero formalismo, pues las tres personas designadas fueron juramentadas al instante.

Este nombramiento arbitrario, sin considerar a la comunidad de la USB, debe ser una señal de alerta no solo para los exalumnos, que vemos en riesgo el prestigio de nuestra universidad, sino de las demás universidades del país que pueden sufrir un proceso similar.

Lo que debe ocurrir es que estas nuevas autoridades convoquen elecciones y que sea la comunidad la que elija sus autoridades de forma tal que las mismas no sean impuestas a dedo, como está ocurriendo bajo un régimen totalitario.

Espero que por el bien de todos así sea y podamos seguir sintiéndonos orgullosos de ser “UESEBISTAS”.

@dmayoral1

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