Tehilim (Salmos) 102

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Redacción Israel Internacional.-

א תְּפִלָּה, לְעָנִי כִי-יַעֲטֹף– וְלִפְנֵי יְהוָה, יִשְׁפֹּךְ שִׂיחוֹ. ב יְהוָה, שִׁמְעָה תְפִלָּתִי; וְשַׁוְעָתִי, אֵלֶיךָ תָבוֹא. ג אַל-תַּסְתֵּר פָּנֶיךָ, מִמֶּנִּי– בְּיוֹם צַר-לִי:הַטֵּה-אֵלַי אָזְנֶךָ; בְּיוֹם אֶקְרָא, מַהֵר עֲנֵנִי. ד כִּי-כָלוּ בְעָשָׁן יָמָי; וְעַצְמוֹתַי, כְּמוֹקֵד נִחָרוּ. ה הוּכָּה-כָעֵשֶׂב וַיִּבַשׁ לִבִּי: כִּי-שָׁכַחְתִּי, מֵאֲכֹל לַחְמִי. ו מִקּוֹל אַנְחָתִי– דָּבְקָה עַצְמִי, לִבְשָׂרִי. ז דָּמִיתִי, לִקְאַת מִדְבָּר; הָיִיתִי, כְּכוֹס חֳרָבוֹת. ח שָׁקַדְתִּי וָאֶהְיֶה– כְּצִפּוֹר, בּוֹדֵד עַל-גָּג. ט כָּל-הַיּוֹם, חֵרְפוּנִי אוֹיְבָי; מְהוֹלָלַי, בִּי נִשְׁבָּעוּ. י כִּי-אֵפֶר, כַּלֶּחֶם אָכָלְתִּי; וְשִׁקֻּוַי, בִּבְכִי מָסָכְתִּי. יא מִפְּנֵי-זַעַמְךָ וְקִצְפֶּךָ– כִּי נְשָׂאתַנִי, וַתַּשְׁלִיכֵנִי. יב יָמַי, כְּצֵל נָטוּי; וַאֲנִי, כָּעֵשֶׂב אִיבָשׁ. יג וְאַתָּה יְהוָה, לְעוֹלָם תֵּשֵׁב; וְזִכְרְךָ, לְדֹר וָדֹר. יד אַתָּה תָקוּם, תְּרַחֵם צִיּוֹן: כִּי-עֵת לְחֶנְנָהּ, כִּי-בָא מוֹעֵד. טו כִּי-רָצוּ עֲבָדֶיךָ, אֶת-אֲבָנֶיהָ; וְאֶת-עֲפָרָהּ, יְחֹנֵנוּ. טז וְיִירְאוּ גוֹיִם, אֶת-שֵׁם יְהוָה; וְכָל-מַלְכֵי הָאָרֶץ, אֶת-כְּבוֹדֶךָ. יז כִּי-בָנָה יְהוָה צִיּוֹן– נִרְאָה, בִּכְבוֹדוֹ. יח פָּנָה, אֶל-תְּפִלַּת הָעַרְעָר; וְלֹא-בָזָה, אֶת-תְּפִלָּתָם. יט תִּכָּתֶב זֹאת, לְדוֹר אַחֲרוֹן; וְעַם נִבְרָא, יְהַלֶּל-יָהּ. כ כִּי-הִשְׁקִיף, מִמְּרוֹם קָדְשׁוֹ; יְהוָה, מִשָּׁמַיִם אֶל-אֶרֶץ הִבִּיט. כא לִשְׁמֹעַ, אֶנְקַת אָסִיר; לְפַתֵּחַ, בְּנֵי תְמוּתָה. כב לְסַפֵּר בְּצִיּוֹן, שֵׁם יְהוָה; וּתְהִלָּתוֹ, בִּירוּשָׁלִָם. כג בְּהִקָּבֵץ עַמִּים יַחְדָּו; וּמַמְלָכוֹת, לַעֲבֹד אֶת-יְהוָה. כד עִנָּה בַדֶּרֶךְ כחו (כֹּחִי); קִצַּר יָמָי. כה אֹמַר–אֵלִי, אַל תַּעֲלֵנִי בַּחֲצִי יָמָי: בְּדוֹר דּוֹרִים שְׁנוֹתֶיךָ. כו לְפָנִים, הָאָרֶץ יָסַדְתָּ; וּמַעֲשֵׂה יָדֶיךָ שָׁמָיִם. כז הֵמָּה, יֹאבֵדוּ– וְאַתָּה תַעֲמֹד:וְכֻלָּם, כַּבֶּגֶד יִבְלוּ; כַּלְּבוּשׁ תַּחֲלִיפֵם וְיַחֲלֹפוּ. כח וְאַתָּה-הוּא; וּשְׁנוֹתֶיךָ, לֹא יִתָּמּוּ. כט בְּנֵי-עֲבָדֶיךָ יִשְׁכּוֹנוּ; וְזַרְעָם, לְפָנֶיךָ יִכּוֹן.

 

 

Eterno, escucha mi oración,
Y llegue a Ti mi clamor.
No escondas de mí Tu rostro en el día de mi angustia;
Inclina a mí Tu oído;
Apresúrate a responderme el día que Te invocare.
Porque mis días se han consumido como humo,
Y mis huesos cual tizón están quemados.
Mi corazón está herido, y seco como la hierba,
Por lo cual me olvido de comer mi pan.
Por la voz de mi gemido
Mis huesos se han pegado a mi carne.
Soy semejante al pelícano del desierto;
Soy como el búho de las soledades;
No duermo, y soy como el pájaro solitario sobre el tejado.
Cada día me afrentan mis enemigos;
Los que contra mí se enfurecen, se han conjurado contra mí.
Por lo cual yo como ceniza a manera de pan,
Y mi bebida mezclo con lágrimas,
A causa de Tu enojo y de Tu ira;
Pues me alzaste, y me has arrojado.
Mis días son como sombra que se va,
Y me he secado como la hierba.
Mas Tú, Eterno, permanecerás para siempre,
Y Tu memoria de generación en generación.
Te levantarás y tendrás misericordia de Sion,
Porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado.
Porque Tus siervos aman sus piedras,
Y del polvo de ella tienen compasión.
Entonces las naciones temerán el nombre del Eterno,
Y todos los reyes de la tierra Tu gloria;
Por cuanto D-s habrá edificado a Sion,
Y en Su gloria será visto;
Habrá considerado la oración de los desvalidos,
Y no habrá desechado el ruego de ellos.
Se escribirá esto para la generación venidera;
Y el pueblo que está por nacer alabará al Eterno,
Porque miró desde lo alto de Su santuario;
El Eterno miró desde los cielos a la tierra,
Para oír el gemido de los presos,
Para soltar a los sentenciados a muerte;
Para que publique en Sion el nombre del Eterno,
Y Su alabanza en Jerusalén,
Cuando los pueblos y los reinos se congreguen
en Uno para servir al Eterno.
Él debilitó mi fuerza en el camino;
Acortó mis días.
Dije: D-s mío, no me cortes en la mitad de mis días;
Por generación de generaciones son tus años.
Desde el principio Tú fundaste la tierra,
Y los cielos son obra de Tus manos.
Ellos perecerán, mas Tú permanecerás;
Y todos ellos como una vestidura se envejecerán;
Como un vestido los mudarás, y serán mudados;
Pero Tú eres el mismo,
Y Tus años no se acabarán.
Los hijos de Tus siervos habitarán seguros,
Y su descendencia será establecida delante de Ti.

 

 

 

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