Stanislawa Leszcynska: heroina de Auschwitz

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Stanislawa Leszczynska como prisionera a Auschwitz en 1943, arriesgó su vida para atender 3.000 partos en un escenario de muerte y desolación

Apolinar Martínez/Israel Internacional

 Robert Lewandowski, para los aficionados del fútbol es referirse a un jugador excepcional, de los mejores delanteros de la actualidad, y con proezas que parecen irrealizables.

Bastaría con señalar que este polaco, nacido en Varsovia el 21 de agosto de 1988, no sólo es el capitán de la selección y máxima goleador histórico, sino que obstenta algunas de las mejores marcas al ser el autor del triplete, póquer y repóquer más rápidos en un mismo encuentro, es decir, tres, cuatro y cinco goles en un mismo partido. Asimismo es el suplente que más goles marcó tras ingresar a un partido, todo esto como parte de sus cuatro récordGuinness.

Sin embargo esta nota no es sobre el futbolista, sino sobre su suegra, María Stachurska, y más concretamente sobre la película que hace Satanilavva Leszczynska, heroína de los campos de concentración

La matrona de Auschwitz

 Stanislawa Leszczynska fue enviada como prisionera a Auschwitz en 1943, donde arriesgó su vida para atender 3.000 partos en un escenario de muerte y desolación, una historia de heroísmo que su sobrina-nieta, Maria Stachurska da a conocer.

La historia de este documental comienza en la Polonia bajo ocupación nazi donde, pese al miedo, Stanislawa y su marido ayudaron a la población judía confinada en el gueto de Lódz.

La mujer llevaba clandestinamente comida sirviéndose de la libertad de movimiento que le daba su condición de partera.

En 1943 la Gestapo descubrió las actividades del matrimonio y envió como castigo a Stanislawa y a sus tres hijos a diferentes campos de concentración, mientras que su esposo logró escapar en el último momento, aunque moriría en 1944 en el levantamiento de Varsovia.

En Auschwitz, de nuevo su condición de matrona determinaría el futuro de Stanislawa, que fue destinada a lo que eufemísticamente llamaban sala de maternidad, una sala oscura y húmeda donde asistió horrorizada al destino trágico de la mayoría de mujeres embarazadas: cámara de gas o ejecución sumaria.

 Cuando Stanislawa llegó a Auschwitz sólo las polacas y soviéticas podían dar a luz y permanecer junto a sus bebés, aunque las posibilidades de que los pequeños sobreviviesen eran casi nulas dadas las carencias que sufrían los prisioneros.

«Mi tía abuela, una mujer de firmes convicciones católicas, también recibió la orden de no cortar el cordón umbilical y condenar a los bebés a la muerte, algo a lo que se negó», pese a que eso desafiaba las órdenes del terrible doctor Jozef Mengele, explicó Maria Stachurska.

Stachurska (62 años), licenciada en teología, ha decidido sacar a la luz la historia de su tía abuela con un documental en el que narra la lucha de «la matrona de Auschwitz» para traer al mundo y ayudar a sobrevivir a bebés que, de otro modo, tenían el destino de alimentar a las ratas.

«Tenía que contar esta historia», subraya Maria Stachurska, quien espera que el documental, que tiene una duración de algo menos de una hora, pueda presentarse en las próximas semanas.

Maria Stachurska, quien como su tía abuela es también una firme católica, recuerda como Stanislawa era reacia a hablar de su experiencia en Auschwitz, aunque nunca tuvo malas palabras para los responsables de la bestialidad de la que fue testigo durante su estancia en el campo.

El documento recoge grabaciones de la voz de la propia Leszczynska, quien murió en 1974 y narra cómo los gusanos carcomían la carne de personas moribundas y cómo la disentería se cebó con muchas mujeres, que veían que sus heces líquidas goteaban desde sus literas anticipando una muerte anunciada.

Según Leszczynska, durante el tiempo que estuvo en Auschwitz asistió 3.000 partos, y sólo una treintena de bebés sobrevivieron hasta la liberación del campo por el Ejército Rojo en enero de 1945.

Stanislawa Leszczynska logró sobrevivir hasta que Auschwitz fue liberado y permaneció allí para cuidar a sus pacientes en un invierno crudo que se cobró la vida de miles de prisioneros víctimas de las gélidas temperaturas.

Sólo algunas personas han podido ver fragmentos de este documental, entre ellos el futbolista polaco Robert Lewandowski, yerno de María Stachurska, quien según ésta quedo conmovido por una historia que «atrapa y engancha desde el primer momento».

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