Presos varones y hembras en Irán por practicar yoga juntos

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Pretender que las competencias deportivas sean el escenario para la paz y el entendimiento entre los seres humanos, como pretendía el creador de los Juegos Olímpicos, como soñaba el Barón Pierre de Coubertin, se mantiene pese a los esfuerzos de los distintos regímenes políticos que rigen el mundo, todavía como un sueño, máxime en esos países fundamentalistas.

Apolinar Martínez/Israel Internacional

Lo que acaba de acontecer esta semana en Irán rebasa todos los límites: Con el argumento de que el instructor no estaba certificado y que la clase era mixta (varones y hembras) las autoridades iraníes arrestaron a unas 30 personas en una clase privada de yoga, agregando además que observaban comportamientos y vestidos “inapropiados”. El sitio y fecha de la clase fue rastreado por un anuncio en Instagram y los participantes fueron puestos a la orden de los tribunales.

El régimen persa prohíbe duramente cualquier tipo de actividades donde participen personas de ambos sexos, especialmente las competencias deportivas. No es difícil imaginar que las vestimentas que permiten la ejecución de las complicadas posiciones del yoga sean altamente ofensivas a la moral impuesta por la teocracia iraní.

Consignas políticas en un partido de la Copa Libertadores

Pero no es necesario estar en el convulso medio oriente para apreciar esas violaciones a lo que podría llamarse la moral de deporte.

Aquí mismo en nuestro continente, concretamente en Lima Perú, durante la celebración de un encuentro de futbol de la Copa Libertadores, entre Palestina de Chile y el Alianza de Lima, un narrador proclamó en los parlantes varias consignas sobre el pueblo palestino y «pedía la liberación de Palestina». Tampoco es rara esa conducta: En otras oportunidades, el club Palestino  ha sido criticado por servir como plataforma política e incitar a «borrar a Israel del mapa».

Por supuesto que la Conmebol, máximo organismo del futbol suramericano sanción al club chileno y le puso una multa de 30 mil dólares.  Cinmebol establece  enfáticamente la prohibición de «utilizar un evento deportivo para realizar manifestaciones de carácter extradeportivo

Tristemente es todavía prematuro el momento en que podamos afirmar que ciertamente las citas deportivas son ocasiones únicas para la paz y la armonía entre hombres y mujeres. Pero ello ha de llegar y eso motivo para el optimismo.

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