Pandemia debilita al personal de las FDI y seguridad nacional

0
221

Era lógico suponer que la seguridad nacional israelí también sería afectada por la pandemia del coronavirus.

Apolinar Martínez/Israel Internacional

Un estudio del profesor Efraim Imbar refleja con toda claridad la situación en un área tan sensible para la protección del país y de la ciudadanía.

Suenan las alarmas

La crisis del coronavirus está haciendo sonar las alarmas no solo en el sector de la salud israelí sino también en el ámbito de la seguridad nacional. Considere la epidemia del coronavirus como una guerra forzada para Israel. La situación tiene muchas similitudes con una guerra que emplea agentes químicos y biológicos.

Ha quedado claro que no hay suficiente equipo médico para combatir el coronavirus en Israel: ambulancias, equipo de protección y kits de prueba. Esto recuerda los casos repetidos durante décadas anteriores donde las comisiones de investigación de posguerra encontraron una falta de preparación para emergencias.

También hace recordar el informe del general Yitzhak Brick, escrito hace aproximadamente dos años, sobre la lamentable preparación de las FDI para la guerra, incluso hoy.

Insuficiencia de equipamiento

El gobierno ha tratado de calmar los nervios israelíes insinuando que las FDI intervendrán si la epidemia se intensifica. Esto es muy problemático. Las FDI ciertamente tienen instalaciones y equipos adicionales para lidiar con un gran número de personas enfermas y las habilidades organizativas necesarias para manejar una emergencia masiva.

Pero el Comando Homefront se estableció para enfrentar terremotos y ataques con misiles en las ciudades, no pandemias; y está compuesto en gran parte por civiles movilizados. Su movilización debilitará las agencias civiles actualmente en la primera línea de lucha contra el virus.

Indudablemente, la pandemia debilita la seguridad nacional de Israel. Muchas unidades de las FDI sufren de escasez de mano de obra debido a soldados y comandantes infectados, y a otros que han sido puestos en cuarentena.

Si bien el virus parece afectar principalmente a las personas mayores, si la enfermedad se propaga la capacidad de las FDI para actuar rápidamente también puede verse afectada. Hay muchos ejemplos históricos de ejércitos que se desintegran debido a una epidemia.

La rutina de entrenamiento de muchas unidades ha sido alterada para adaptarse a las nuevas circunstancias. Las operaciones en áreas densamente pobladas de Cisjordania probablemente también se han reducido.

Mantener el «distanciamiento social» es muy problemático para las FDI. ¿Cómo se supone que los puntos de control funcionan efectivamente en una situación de «distanciamiento social»? ¿Cómo se realiza el entrenamiento sin que los soldados se apoyen mutuamente en una marcha larga?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here