Or Hajayim: «Ser un gran judío significa ser un gran mexicano

0
213
El Rabino Moshe Bak, director general del Colegio Or Hajayim, habla sobre cómo son afectados los niños durante esta crisis sanitaria y de como el Colegio Or Hajayim ha logrado nuevos sistemas de educación que han permitido que los alumnos salgan adelante.

Nadia Cattan/Israel Internacional.-

-Hay muchas buenas escuelas en la red judía, ¿Qué hace a Or Hajayim tan especial?

-Primero que nada, no solamente hay muchas escuelas, hay muchas escuelas muy buenas, especialmente en México. He tenido el placer de estar en muchas de ellas y cada una de ellas es única y especial.

En el pasado, en tiempos anteriores, cuando los papás querían criar a sus hijos con un estilo de vida religioso, tenían que tomar una decisión entre una escuela muy religiosa o una escuela muy académica, ya sea que enviaran a sus hijos a una escuela que es como Yeshivá, donde estudian religión y rezan y estudian la Torá, o a la escuela que tiene un gran nivel académico, te prepara para la universidad y para el mundo que nos rodea.

Creo que las escuelas judías en EE.UU. y en Israel han probado que vivimos en una generación en la que podemos hacer las dos: es plausible ir a una gran escuela judía a estudiar religión, a desarrollar una conexión con Hashem, Eretz Israel, Am Israel y también ser un gran ciudadano de la humanidad y contribuir al mundo a tu alrededor.

Creo que lo que Or Hajayim está tratando de hacer es increíblemente único en México, que sigue este principio: “Torá en Derej Eretz”, que significa un estilo de vida inspirado en la Torá pero en el mundo que nos rodea.

Lo increíblemente importante desde el momento en que los niños vienen a nuestra escuela en kinder y hasta el bachillerato, es que les enseñamos estos dos ideales, que en realidad son uno.

No es que queramos que sean grandes judíos y mexicanos. Creemos que ser un gran judío significa que tienes que ser un gran mexicano.

Un gran rabino, hace muchos, muchos años, llamado Maimónides, en hebreo el Rambam, y él era médico, era doctor y un gran sabio. Pero no lo era porque fuera rabino. Nosotros creemos que él entendió su misión de vida, que al ser un gran judío tienes que ser un gran contribuyente al mundo que te rodea y él lo hizo en la medicina. Algunos de nuestros alumnos lo pueden hacer en los negocios, algunos en la medicina, algunos en la tecnología o en las matemáticas o en la ciencia.

Creemos en Or Hajayim que lo que nos hace únicos es que desde el día 1 que llegas a la escuela hasta el día en que te vas, te enseñamos a ser un gran judío mexicano o un gran judío humanitario, para que puedas contribuir al mundo que te rodea.

Entonces eso es lo que creo que nos hace especiales. Nuestros programas en Torá, nuestros programas en religión van mano a mano con nuestros programas en robótica, ingeniería, matemáticas, ciencia, no porque sean dos, porque creemos que es uno, una misión, una meta. Eso es lo que hace a Or Hajayim especial y único, en mi opinión.

– Sin duda estamos viviendo una situación especial, ¿Cómo planea sus clases Or Hajayim durante esta contingencia?

-Es una cosa increíble, el mundo se paralizó, cada industria en el mundo ha cerrado o reducido su actividad, excepto por dos industrias, el mundo médico, claro, sirviendo a nuestras comunidades y a la gente que ha enfermado, pero la otra industria que no ha parado es la educación.

Cada escuela en el mundo necesitó adaptarse, reajustarse y emerger con nuevos métodos de educación. En Or Hajayim nosotros empezamos a ver las señales que el mundo se dirigía a esta dirección muy pronto y empezamos capacitaciones muy intensas para nuestro personal en el uso de tecnologías de educación virtual.

Entonces nosotros dividimos la educación en 4 componentes o piezas. Tenemos refuerzo de la educación, donde revisamos la información, nos aseguramos de que la comprendes, la dominas, que tienes conocimiento simple, conocimiento que es fácil de trasmitir usando la educación virtual y que tienes conocimiento complejo, información típica que puedes transmitir en una computadora.

Luego tienes información avanzada, que es casi imposible de hacer uno a uno entre estudiantes y maestros. Entonces capacitamos a nuestro personal en torno a ideas en las que creemos muy firmemente, que no se puede sentar a un niño enfrente de una computadora 5 horas seguidas.

Sentimos que tienen terribles efectos en el cerebro de los niños, en la psicología de los niños, en las habilidades sociales de los niños.

Nosotros sentíamos que teníamos que integrar la experiencia educativa que hacemos virtualmente, entonces para la información que se reforzó, la información que necesitas usar para construir, empleamos algo como Google Classroom o Moodle, donde los niños tengan experiencias interactivas, pero no necesariamente necesiten estar enfrente de la pantalla, cuando ven al maestro o un vídeo.

Con esos dos tipos de información nosotros hacemos actividades y proyectos usando Google Classroom o moodle, cuando se trata de conocimiento simple la información es más fácil de dar.

Nuestros maestros hacen vídeos muy similares a Khan Academy y todas estas plataformas virtuales que existían antes del coronavirus. Una vez que se vuelve más complejo hacemos salones de clases virtuales en vivo, con los maestros uno a uno enseñando a la clase y a los niños.

Y con la información más avanzada y compleja hacemos una lista de esas habilidades, las ponemos de lado por el momento y las reforzaremos cuando los niños regresen. Nosotros creemos que en Or Hajayim hicimos un plan que no solo es entretener a los niños todo el día frente a una computadora, es un plan basado en psicología, ciencia educacional, y la misión de Or Hajayim es que los niños aprendan información real con la que crezcan. Entonces desarrollamos estos 4 componentes y los aplicamos desde kinder hasta bachillerato, cada uno de nuestros niños evolucionan en este método de educación virtual.

-Una pregunta simple, ¿qué pasará con la educación judía después de la crisis del coronavirus?

-Sabes, la gente me pregunta esto todo el tiempo. Pasé 20 años haciendo talleres de padres y educación para padres, y 30 años haciendo educación real en escuelas, entonces me lo preguntan de ambos lados, desde los padres y desde los maestros. Yo creo que vamos a tener una educación judía más fuerte, la educación judía es un campo en evolución, siempre estamos cambiando, siempre estamos aprendiendo, estamos siempre adaptándonos a los nuevos retos de nuestra generación.

Ahora este reto del coronavirus fue un poco más fuerte y un poco más rápido de lo que otros cambios son.

Mira lo que ha pasado en estos 4 meses, nuestros niños han aprendido a adaptarse a plataformas de educación virtual, nuestros papás aprendieron a involucrarse más en la educación de los niños, y nuestros maestros han aprendido como desarrollar nuevos acercamientos a la disciplina del grupo o cómo enseñar en formas que nunca lo habían hecho.

Nuestros maestros están más abiertos al desarrollo profesional, fuimos forzados a ponernos cómodos en hacer cosas que no estábamos acostumbrados a hacer mucho en el pasado.

Cuando el coronavirus termine no solo habremos salido adelante de tiempos muy difíciles, también seremos mejores personas por ello. Nuestras familias se han convertido en mejores familias, más involucradas en la educación de los niños y nuestros maestros se han vuelto más sabios y mejor preparados para usar estas herramientas adicionales para aplicaciones futuras.

En Or Hajayim decidimos que incluso aunque haya pasado el coronavirus continuaremos usando nuestras plataformas virtuales para tareas. Queremos que los niños se ejerciten fuera de la escuela, que si los maestros se enferman puedan no venir a la escuela y en lugar de tener un sustituto adapten la filosofía de educación virtual, que es mucho mejor que un sustituto que no conoce la clase, no conoce el contenido, no está familiarizado con lo que pasa con la educación. Hay mucho que podemos hacer a partir de esto, para hacer ambos académica, educacionalmente con nuestros padres y francamente financieramente, entonces creo que la educación judía estará bien, creo que seremos más fuertes de lo que éramos antes.

-Rabino, en esta situación estamos afectados todos de una manera u otra, pero particularmente cómo afectan estas crisis a los niños?

-Un estudio realizado hace muchos años, mucho antes del coronavirus, por Sheri Madigan de la Universidad de Calgary en Canadá, hizo una investigación en más de 2 mil niños que pasaban más de 3 o 4 horas al día enfrente de la pantalla de una computadora, y el resultado que arrojó fue escalofriante.

Cuando pasas tanto tiempo enfrente de la computadora, esto afecta tu cerebro, te afecta socialmente. La Academia Americana de Pediatría dijo que cuando pasas tanto tiempo frente a la computadora afecta tus ciclos de sueño. Menos sueño, menos actividad cerebral, menos actividad para participar académicamente.

Pensemos en eso después de 4 o 5 meses de esto, nuestros niños están afectados por el tiempo de pantalla frente a la computadora, la falta de estructura en sus casas, la falta de estructura en la educación y cuando vuelvan a la escuela les vamos a decir siéntense tras su escritorio con otros 23 niños en la clase, eso va a ser un reto para nosotros.

Un reto con el que creo que podemos lidiar. La crisis puede afectar a los niños en maneras muy significativas. Gracias a Dios tenemos grandes educadores en México, los que yo he conocido, quienes se han dedicado a hacer todo lo que ellos pueden para ayudar a los niños. Debemos comprometernos con la educación después de la crisis. Lo que puede afectar a los niños, los afectará psicológica, académica y socialmente en maneras muy significativas.

-Rabino, ¿cómo planean cerrar la brecha educativa causada por la contingencia? ¿Habrá más clases, más módulos?

-Ciertamente creo que necesitamos encontrar formas más creativas de sumar a nuestro día a día. Entre más religiosa es la escuela, se vuelve más complicado porque tienes un programa educativo dual, tienes que enseñar estudios judíos y las materias generales, y en escuelas como Or Hajayim, donde tienes un énfasis más fuerte en inglés, todavía tienes otro idioma que enseñar.

Entonces, ciertamente creo que nuestra escuela tendrá que encontrar formas más creativas de sumar clases, en tecnología educativa o algo que sea una forma de enseñar a los niños aún fuera de la escuela. Hay un concepto educativo que se desarrolló hace unos años que se llama aula invertida, que es la habilidad de enseñar a los niños información en casa y cuando ellos vienen a la escuela están más preparados. Hemos estado estudiando, investigando y estudiando el aula invertida en Or Hajayim por un año y medio, porque estábamos pensando en usarla.

Porque tenemos un programa educativo dual, enseñamos estudios judíos y materias generales, necesitábamos una manera creativa de agregar a nuestro día a día de todas maneras. Entonces estaremos usando esta tecnología para adelantar la velocidad en que los niños aprenden y así poder cerrar la brecha. Pero creo que la respuesta es más simple, creo que una gran capacitación para los niños, un gran desarrollo profesional impulsa la calidad y la velocidad de aprendizaje, todo mundo sabe esto en educación.

Y creo que nuestros maestros  van a necesitar estar capacitados aún más en los próximos meses en cómo lidiar con los niños saliendo de una crisis, cómo tratar con niños que han experimentado traumas, y cómo lidiar con educación que tiene que ser enseñada con menos de la información del exterior, menos historias, menos drama, menos módulos, por lo que la capacitación de los maestros va a ser crítica,  pero más importante necesitamos que los padres, las familias de México no paren el increíble trabajo que han estado haciendo.

Recibo vídeos todo el tiempo por Whatsapp de escenas chistosas de padres el primer día de escuela cuando regresemos a la escuela tirando a los niños de los carros y yendo a Starbucks o a pasarla bien, entonces creo que los padres tienen que saber que aun cuando la crisis termine su trabajo no ha concluido.

Creo que muchas familias están deseosas de que llegue el día que puedan mandar ya a la escuela a sus hijos y tener mañanas más relajadas o tardes más entretenidas. La verdad es que vamos a necesitar que los padres realmente nos sigan apoyando aún después de que la crisis termine, que hagan un poco más de tarea con los niños, un poco más de revisión en las tardes, en lo que la escuela se adapta al aula invertida que estamos haciendo en Or Hajayim, para realmente asegurarnos que los niños no se atrasen, que estudien los materiales que preparamos para la siguiente etapa.

La capacitación de los maestros es increíblemente importante y el involucramiento de los padres no debe parar, debe continuar aún después de que la crisis termine.

-Rabino, finalmente ¿Usted cree que las escuelas judías en la Diáspora se verán afectadas por esta crisis qué hay de México?

-Creo que la educación judía alrededor del mundo, aún en nuestro hogar en Israel, se verá afectada. No solo en México, no sólo en los EE.UU., sino en el mundo entero.

Como dije antes, nuestros niños se van a ver afectados por esta crisis, los niños se verán afectados por la creciente cantidad de tiempo frente a las computadoras que afecta su psicología, afecta su educación, afecta su sueño, afecta su composición física, menos ejercicio, menos juego con la pelota, vamos todos a tener que lidiar con eso, la comunidad educativa tendrá que lidiar con eso.

Aun después de que abramos las escuelas, las escuelas van a necesitar ser creativas. Cómo abrir la escuela, qué tan rápido nos dejan abrir las escuelas, cada grado, cuántos niños en el edificio a la vez. Estas son todas preguntas no contestadas con las que los educadores vamos a tener que lidiar y crear soluciones creativas, cuando lleguemos a la luz verde para abrir las escuelas de nuevo.

Pero te voy a decir algo que les digo a mi equipo y a los padres: no estoy preocupado por la educación judía en el futuro y no estoy preocupado por el pueblo judío mucho, estoy preocupado por aquellos que están enfermos, que Dios les mande pronta recuperación.

Por 2 mil años el pueblo judío ha superado la adversidad, hemos sido exiliados y perseguidos de país en país, nos hemos adaptado a retos a través de la historia. Pero no solo adaptado: nuestra patria, Eretz Yisrael, Israel, es un líder mundial en matemáticas, en ciencia, en tecnología. Nosotros sabemos cómo superar retos, no solo para sobrevivir sabemos liderar, sabemos cómo tomar al mundo y decir este es un momento difícil déjame demostrarte como superar desafíos porque nosotros el pueblo judío lo hemos hecho por muchos años y sabemos cómo liderar.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here