Netanyahu enfrenta las acusaciones: «No voy a renunciar»

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Israel ha vivido un día políticamente convulsionado que comenzó con el anuncio de Benny Gantz de no poder formar gobierno; continuó con la entrega de esta responsabilidad al parlamento, luego se produjo el anuncio del fiscal general Avichai Mandelbit que adelantaría juicio contra el primer ministro Benjamín Netanyahu por cohecho, fraude , corrupción y abuso de confianza.

Mario Beroes-Apolinar Martínez/Israel Internacional

No renunciará

El primer ministro en funciones, Benjamín Netanyahu, aseguró que seguirá dirigiendo Israel pese a las acusaciones del  fiscal general. «Esta noche estamos presenciando un intento de un golpe de Estado contra el primer ministro con falsas acusaciones y en el proceso de investigaciones sucias y trágicas», cargó el jefe del Ejecutivo contra la decisión del fiscal general del Estado, Avichai Mandelblit.

Mandelblit ha considerado que hay pruebas suficientes para acusar formalmente a Netanyahu de fraude, abuso de confianza -«que se refiere a la prohibición a los servidores públicos de explotar su cargo y su estatus para obtener favores personales», dijo- y cohecho, el delito más grave.

Netanyahu reaccionó cuestionando el sistema legal y pidió «investigar a los investigadores»: formar un comité externo de asesoramiento para investigar a los fiscales que autorizan las investigaciones, pidió.

Decenas de simpatizantes, que pedían su permanencia, y de detractores, que le exigían dimitir, se reunieron a las puertas de su residencia, cuando el primer ministro se dirigió a los israelíes en un discurso televisado y criticó la fecha elegida del anuncio, en el «momento más sensible políticamente desde el establecimiento del Estado».

La acusación de Netanyahu se sumó también a la historia al ser el primer jefe de Ejecutivo en ser acusado judicialmente mientras ostenta el cargo, según reporta la agencia EFE.

Ya no tiene mandato público moral”, dijo Gantz

Benny Gantz, líder de la coalición centrista Azul y Blanco (Kajol Laván), dijo que Netanyau  ya no tiene «mandato público y moral para tomar decisiones trascendentales» para Israel.

«Debido a la preocupación, tanto si se demuestra que los cargos son verdaderos o no, Netanyahu tomará decisiones en su propio interés personal y para su supervivencia política, y no para el interés nacional», valoró.

La posibilidad de seguir negociando un gobierno de unidad entre las formaciones del Likud y Azul y Blanco se aleja ahora de cara a este período de 21 días que tiene el Parlamento para que uno de sus diputados consiga el apoyo de 61 legisladores (de un total de 120) e intente la formación del Ejecutivo.

Determinante será a partir de hoy la reacción de su formación, que hasta ahora en su mayoría se ha mostrado fiel a su líder durante todo el proceso de investigación de más de dos años y una primera acusación en febrero, antes de las elecciones de abril, que quedó pendiente de la audiencia (vista) que el fiscal convocó en octubre para escuchar los argumentos de la defensa.

En principio, Netanyahu tendrá que dejar las carteras ministeriales que retiene -Diáspora, Bienestar y Salud-, pero puede mantenerse en el cargo de primer ministro hasta que haya una sentencia firme. Además, puede solicitar la inmunidad al Parlamento, aunque la fragmentada cámara no le ha dado el apoyo necesario hasta ahora para crear gobierno.

De nuevo, la posición del nacionalista laico Avigdor Liberman volvería a ser determinante -como lo ha sido en este periodo de negociaciones- para darle una mayoría y recibir la inmunidad.

«Un día difícil para el Estado de Israel (…) tenemos que darle al primer ministro la oportunidad de demostrar su inocencia en la corte», adelantó.

«No dejaré que la mentira corra para siempre. Seguiré liderando el país por ley, tal como está escrito, continuaré liderando el país de manera responsable, con dedicación, con preocupación por la seguridad y el futuro de todos nosotros», concluyó Netanyahu en una jornada dramática. 

¿Cuáles son los cargos contra BN?

El fiscal general Avichai Mandelblit anunció en febrero pasado que tenía la intención de acusar a Netanyahu en relación con tres casos, conocidos como Caso 1.000, Caso 2.000 y Caso 4.000, cuyas audiencias finales tuvieron lugar el mes pasado.

Aquí detallamos en qué consisten:

  • Caso 1.000: Netanyahu fue acusado de fraude y abuso de confianza. Se alega que recibió varios beneficios de alto valor, como champán rosado y cigarros, a cambio de favores para un amigo rico. Netanyahu asegura que eran muestras de amistad y que no actuó de manera inapropiada a cambio de ellos y el amigo niega igualmente cualquier comportamiento fuera de la ley.
  • Caso 2.000: son también cargos por fraude y abuso de confianza. De acuerdo con la demanda, el primer ministro llegó a un acuerdo con el editor de un importante periódico para promover una legislación para debilitar a un rival a cambio de una cobertura favorable. El editor también fue acusado de soborno, pero, al igual que el primer ministro, niega los cargos.
  • Caso 4.000: Este es considerado el más grave porque Netanyahu fue acusado de soborno, así como de fraude y abuso de confianza. Según la acusación, Netanyahu promovió decisiones regulatorias que favorecieron a una compañía líder de telecomunicaciones a cambio de una cobertura de noticias favorable de uno de sus sitios web, como parte de un acuerdo con el accionista que controlaba la compañía.

¿Qué viene ahora?

No está claro qué significa esto para el futuro de Netanyahu, pues actualmente no existe una barrera legal para que permanezca en el cargo como primer ministro.

Pueden pasar muchos meses antes de que los casos sean llevados ante un tribunal.

E incluso si es declarado culpable, no se requeriría que Netanyahu renuncie hasta que se agote el proceso de apelaciones, algo que podría llevar años.

Sin embargo, los analistas aseguran que muchos cuestionarán la capacidad del primer ministro para manejar los asuntos de Estado si se defiende simultáneamente en la corte.

Las organizaciones no gubernamentales pueden solicitar al Tribunal Supremo que obligue a Netanyahu a renunciar.

El Supremo dictaminó anteriormente que un ministro del gabinete acusado de un delito debe renunciar o ser destituido de su cargo y tendría que decidir si eso también debería aplicarse al primer ministro.

Los aliados de Netanyahu en el Parlamento, en cambio, pueden tratar de aprobar una legislación que le otorgue inmunidad de enjuiciamiento mientras está en el cargo y permitir a los legisladores anular un posible fallo de la Corte Suprema que revoque esa inmunidad.

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