La única opción fue ganar

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En estos días se cumplió un aniversario de la Guerra de Yom Kipur, en la que, el 6 de octubre de 1973, sorpresivamente, Siria por el norte, desde las Alturas del Golán y Egipto por el sur, desde el canal de Suez, en acciones coordinas, atacaron a un Israel sumido en el recogimiento del día más sagrado para los judíos.

Beatriz de Rittigstein/Israel Internacional.-

El asombro ocurrió por varias razones: fallas de inteligencia, errores de evaluación de los enemigos, etc., incidiendo en un inicio desastroso para Israel, una debacle durante los primeros días, de allí la cantidad de bajas. A partir del 10 de octubre, las fuerzas israelíes comenzaron a recuperarse y a tener contraofensivas exitosas, logrando revertir la situación; tras duros enfrentamientos, los israelíes ingresaron en Siria y se detuvieron a 40 km de Damasco.

Una situación particular que debemos recordar: en esa guerra participaron militares cubanos enviados por Fidel Castro en apoyo a Siria, pertenecientes a una división de tanques, un grupo de artillería y una compañía de helicópteros. Los antecedentes de esa relación se remontan a 1959, cuando Raúl Castro y el Che Guevara visitaron Gaza bajo control egipcio y establecieron nexos con la dirigencia de lo que luego sería la OLP. Cuando Yaser Arafat se hizo cargo, el régimen cubano envió instructores a los cuarteles palestinos en Egipto y Jordania.

La contienda bélica se extendió por 20 días; en un principio, las fuerzas israelíes priorizaron los choques en el frente sirio, para luego centrarse en el frente egipcio. Tras cruentos combates, un combinado israelí de tanques, paracaidistas, aviación y la marina, lograron repeler a los egipcios, avanzar sobre su territorio y situarse a unos 80 km de El Cairo. 

A pedido de Egipto, la URSS y EEUU presionaron a Israel para un alto al fuego que se refrendó el 27 de octubre. Siguió un tiempo de arduas negociaciones que resultaron en el Acuerdo de Camp David, firmado en 1979. Ese primer tratado entre Israel y un país árabe con el cual se había enfrentado en cuatro guerras defendiendo su supervivencia, tiene 41 años y pese a ser una fría paz, ha sido un pacto sostenido.

Al igual que en las anteriores, el objetivo fundamental de esta guerra fue la destrucción del Estado de Israel, por ello, para los israelíes la única opción era ganar.

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