La fraternidad necesaria

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Esta semana conmemoramos un año más de la noche de los cristales rotos “Kristallnacht”, eventos terribles acaecidos en la Alemania Nazi entre el 09 y el 10 de noviembre de 1938, que sirvió de preámbulo a lo que más tarde se llamaría “ La Solución Final” que no era ni más ni menos, el exterminio de todos los judíos de Europa y de la tierra, si hubiera triunfado Hitler en la II Guerra Mundial.

Miguel Truzman Tamsot/Israel Internacional

Pues bien, a pesar de todos los esfuerzos que hacen todas las comunidades judías del mundo, el Estado de Israel, los países que forman parte de la cultura judeo-cristiana, que comparten los valores de la democracia liberal, Instituciones como Yad Vashem, Liga Antidifamación, Amererican Jewish Comitee, los Congresos Judíos Mundial y Latinoamericano, el centro Simon Wiesenthal, la B’nai B’rith,  entre otros, por transmitir las causas que produjeron el holocausto judío y sus terribles consecuencias para la humanidad y que dichos esfuerzos se hacen por lo menos tres veces al año, a saber, los 27 de enero donde se conmemora la liberación por el ejercito de la Unión Soviética del campo de exterminio mas dantesco que haya conocido la humanidad, el de Auschwitz-Birkenau, donde más de un millón cien mil personas fueron asesinadas.

También está los 19 de abril donde  se conmemora el levantamiento del Gueto de Varsovia, en donde los nazis hacinaron a mas de 400.000 judíos polacos, que a la postre opusieron una feroz resistencia, liderada por Mordechai Anielevich, así como los 9 y 10 de noviembre ya comentados al inicio, con la Kristallnacht, se hacen eventos, foros, coloquios, acuerdos en los congresos, los embajadores de Alemania, en la última década,   emiten declaraciones con la mea culpa respectiva y que todo este sin fin de actividades, en la lógica pudiera parecer que tenderían a abonar en el camino de la disminución del odio hacia lo judío o la llamada la judeofobia, pues nada más alejado de la realidad, a la luz de los acontecimientos que han venido sucediendo en los últimos años y sobre todo este 2019 que está culminando con el incremento asombroso de actos de corte antisemita en todas partes del mundo, en más del 50% con relación al 2018, según estadísticas de la Unión Europea.

Entonces, en que estamos fallando, porque no tiene un impacto real todos los esfuerzos ya señalados para disminuir ese sentimiento irracional, atizado por los mensajes de grupos radiales de extrema izquierda o derecha, de los grupos neonazis que se han reagrupado, por países como Irán que exportan información y noticias falaces contra Israel, invirtiendo importantes suma de dinero en campañas publicitarias en medios de comunicación como Hispan TV, que llega a América Latina, con toda la carga de malformaciones históricas, hipótesis descabellada, repitiendo viejas historias medievales, donde se culpaba al judío de cualquier desgracia que pasaba en el pueblo.

En este orden de ideas, es obligación de todos acometer acciones a corto, mediano y largo plazo, para atajar de una buena vez, esta vorágine de odio, se me ocurre como política a largo plazo, implementar de manera urgente un temario académico desde los más bajos niveles de educación,  que pongan fundamental empeño en inculcar en nuestro niños y adolescentes un concepto que ha quedado al margen de la praxis histórica, después de la revolución francesa en donde se desarrollo el lema de “libertad,  igualdad y  fraternidad”, y es el de fraternidad.

 Ahora bien, sabemos que la libertad y la igualdad son valores que se han internalizado en todos nosotros como seres humanos, están en todas nuestras constituciones y leyes, pero que paso con la fraternidad,  quizás el elemento que nos falta entender y aplicar para poder tener sociedades más sensibles evitando o minimizando los dardos envenenados de odio antisemita, que lanzan constantemente los grupos ya mencionados.

La fraternidad según comenta el profesor María Baggio, de la universidad de Sofía en Italia y principal exponente de este concepto a nivel mundial, al que llama ¨El principio olvidado¨ y que definitivamente es la pieza angular que falta en nuestras sociedades, que potencian la libertad egoísta y la igualdad hegemónica, la competencia y en muchos casos sociedades sometidas al pensamiento único.

La fraternidad resulta clave para superar las diferencias ideológicas y procurar un proyecto de sociedad, más  humana, en donde todas las corrientes de pensamiento y de confesiones religiosas puedan cubrir sus expectativas de vida en felicidad, viéndonos cada uno de nosotros, como hermanos fraternos.

Cuando la institucionalidad de un país no responde a las necesidades de un pueblo es imprescindible acudir a las relaciones fraternales, la acción social pero nunca como una herramienta de dominación sino de solidaridad entre hermanos.

Por otro lado, a mediano plazo, propongo la revisión e implementación de normas, leyes y procesos que se adecuen a la realidad comentada en este texto, para hacer punibles una serie de actividades o expresiones que menoscaben la Institucionalidad de lugares Judíos, como cementerios, sinagogas, colegios así como la dignidad de personas o comunidades Judías.

A corto plazo, se deberán promover políticas de prevención a través de campañas publicitarias y de represión si fuere el caso, creando cuerpos especializados en la desarticulación de entidades que tengan como fin desestabilizar a una sociedad, comunidad o inclusive personas, transmitiendo mensajes de odio o inclusive captando adeptos para realizar atentados o  agredir a personas o instituciones judías.

Todavía tenemos tiempo, manos a la obra.

[email protected]

@migueltruzman

Miguel_truzman_tamsot

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