Israel nuevamente a elecciones. Netanyahu disuelve el Knesset

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El primer ministro, imposibilitado de formar gobierno decidió disolver el Knesset, con lo que impide que Benny Gantz trate de conformar una nueva coalición gubernamental, y obliga a los israelitas a un nuevo proceso electoral, el tercero en este año.

Mario Beroes-Apolinar Martínez/Israel Internacional

A última hora se conoció que tras la imposibilidad del primer ministro  de formar una coalición de Gobierno, el Parlamento votó por disolverse, lo que lleva al país a nuevas elecciones el próximo septiembre. Los israelíes deberán, sí o sí, retornar a las urnas por tercera  vez en un año, tras haberlo hecho el pasado mes de abril y en septiembre

Minutos después de que se agotase el plazo para constituir un acuerdo de Ejecutivo, Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí en funciones, logró que el Parlamento aprobara por mayoría (74 a 45) su disolución, evitando así que el presidente, Reuvén Rivlin, le asigne la tarea a otro parlamentario, previsiblemente a su principal rival, Benny Gantz.

Rivlin había avisado previamente que, de no formarse un Gobierno, tendría que decidir entre asignar la tarea a otro diputado o convocar nuevamente los comicios, pero el voto de esta noche deja sin efecto la voluntad presidencial e implica que los israelíes deberán, sí o sí, retornar a las urnas por segunda vez en un año, tras haberlo hecho el pasado nueve de abril.

Es la primera vez que se da esta situación desde la creación del Estado, que deberá afrontar grandes gastos para la organización de la elección e importantes pérdidas por un nuevo día no laborable a nivel nacional.

Los líderes del principal partido opositor, Azul y Blanco, que lidera Gantz y desde hace días insistían con que se le asignara la formación de un gobierno a otro parlamentario, se mostraron decepcionados con la votación y acusaron a Netanyahu de atentar contra la democracia.

La disputa que obstaculizó la formación de una coalición, y que ya había desencadenado la convocatoria anticipada de las últimas elecciones, gira en torno al texto de la ley de reclutamiento al servicio militar obligatorio para los judíos ultraortodoxos.

La ley fue exigida por el partido Israel Nuestro Hogar, liderado por el exministro de Defensa Avigdor Lieberman, y rechazada por los ultraortodoxos Shas y Judaísmo Unido de la Torá, todos ellos miembros clave de la coalición que Netanyahu trató de montar.

El fin de la «era Netanyahu»

Al fin se ha rendido el hombre fuerte de Israel, cerradas todas las puertas a las que tocó para formar gabinete y entregó el testigo al presidente Reuven Rivlin, sobre quien recaerá ahora la decisión o de entregarle la responsabilidad a Benny Gantz, líder del partido “Azul y Blanco”, o llamar a nuevas elecciones, lo que serían las terceras de este mismo año

Fue un mes de negociaciones en las que Netanyahu sacó lo mejor de su don de convencimiento, pero todo fue inútil.

Devuelve el mandato

El primer ministro israelí en funciones, Benjamin Netanyahu, comunicó formalmente que no fue capaz de formar gobierno y devolvió al mandato al presidente del país, quien dijo que planeaba trasladar el encargo al líder opositor Benny Gantz.

Si el presidente efectivamente lo hace, para lo cual tiene 72 horas de plazo, será la primera vez en más de una década que un político que no sea el cuatro veces premier Netanyahu intentará formar gobierno en Israel.

Ahora bien «Azul y Blanco» obtuvo 33 escaños en las pasadas elecciones, uno más que el Likud, pero el sistema israelí obliga a la formación de coaliciones y ninguno de los dos partidos tiene claros sus apoyos para superar la barrera de los 61 diputados.

Ello indica claramente que para formar gabinete Gantz requerirá el apoyo del Likud de Netanyahu. Nada fácil como puede apreciarse

Azul y Blanco no se quedará de brazos cruzados

Desde la formación Azul y Blanco indicaron que “el tiempo para el giro político ha terminado, y ahora es el momento para la acción”. “Azul y Blanco está decidido a crear el gobierno de unidad liberal liderado por Gantz que el pueblo eligió hace un mes”.

Con el término “liberal”, la formación daba indicios de que limitará la influencia de los partidos religiosos a la hora de formar una coalición, según recoge el portal Infobae.

En las recientes elecciones del 17 de septiembre, el partido Azul y Blanco de Gantz fue el más votado con un 25,93% y 33 de los 120 escaños de la Knesset, por delante del Likud de Netanyahu (25,09 y 31 escaños). La tercera fuerza es la Lista Conjunta (Balad, Hadash, Taal y Lista Árabe Unida, 10,62% y 13 escaños).

Por detrás, están los ultraconservadores Shas (7,44% y 9 asientos), Yisrael Beiteinu (6,99% y 8 puestos), Judaísmo Unido de la Torá (6,06% y 8 lugares) y Yamina (5,88% y 7 escaños). Completan la Knesset o Parlamento israelí dos partidos de izquierda: Laborismo-Gesher (4,8% y 6 sitios) y Unión Democrática (4,34% y 5 plazas).

Todos los partidos representados en la Knéset, por su parte, podrán en los próximos tres días hacer consultas con el presidente, si lo desean, para transmitirle su posición ante un posible Ejecutivo encabezado por Gantz.

Será importante conocer la posición del líder de la formación derechista y laica Israel Nuestro Hogar, Avigdor Lieberman, que hasta ahora ha reiterado su decisión de apoyar solo un gobierno de unidad pero que con sus ocho escaños podría también permitir a Gantz encabezar una coalición que, sin embargo, necesitaría también el apoyo de los partidos árabes

La principal formación árabe-israelí, Lista Conjunta, ha anunciado ya su intención de respaldar a Gantz, con lo que lograría así más apoyos parlamentarios que Netanyahu.

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