Iglesia católica española se une a la condena y califica de «intolerables» ataques a la comunidad judía

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El cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, condenó los “ataques intolerables” a la comunidad judía de ese país que se dieron durante una marcha en honor de la División Azul Pro-Nazi, que se realizó el pasado fin de semana y que provocó un fuerte repudio a nivel mundial.

Redacción Israel Internacional-Enlace Judío México.-

El jefe de la iglesia católica en España llamó al presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), Isaac Benzaquén, para manifestar su solidaridad con la comunidad.

“Acabo de hablar con el presidente de la FCJE, Isaac Benzaquén, para trasmitirle la cercanía de la Iglesia católica en Madrid tras los intolerables atentados que han sufrido. Junto a nuestros hermanos judíos rezamos por el fin de toda violencia y cualquier persecución religiosa”, subrayó Carlos Osoro en un mensaje en Twitter.

Los impactantes comentarios antisemitas escuchados en la marcha, que había sido autorizada, han sido puestos en conocimiento de la Fiscalía de Madrid.

La marcha también contó con un servicio religioso a cargo de un sacerdote llamado Javier Utrilla, quien según fuentes de prensa está afiliado a una secta católica llamada los Lefebvrianos, quienes no han estado en comunión con el Vaticano desde la excomunión de su fundador, Marcel Lefebvre.

El acto contó con la presencia de unas 300 personas que desfilaron el sábado pasado por las calles de Madrid hasta el cementerio de la Almudena para rendir homenaje a la División Azul, los españoles que combatieron a las órdenes de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.

El acto estaba convocado por la Juventud Patriota, una organización neonazi madrileña, y fue secundado por diferentes grupos nazis y fascistas como el partido España2000 o La Falange, cuyo jefe nacional, Manuel Andrino, acudió a la marcha.

Cada año sobre estas fechas, grupos nazis de toda España se reúnen en Madrid para realizar este acto, que coincide con el aniversario de la batalla de Krasny Bor, en la que tomó parte la división de españoles al servicio del nazismo, y de la que este año se ha cumplido el 78 aniversario.

De acuerdo a lo informado por el portal de noticias lamarea.com, la marcha recorrió varias calles de Madrid tras una pancarta con el escudo de la División Azul y con la leyenda “Honor y gloria a los caídos”. Los asistentes formaron un pasillo en el cementerio hasta el monolito que recuerda a la División Azul, hicieron el saludo nazi y entonaron canciones de temática fascista.

Tal como se puede ver en un vídeo grabado por la agencia rusa Ruptly, una de las oradoras dijo: “Es nuestra suprema obligación luchar por España, luchar por Europa, ahora débil y liquidada por el enemigo. El enemigo siempre va a ser el mismo, aunque con distintas máscaras: el judío. (…) El judío es el culpable y la División Azul luchó por ello”.

El acto contó con un oficio religioso ante el monolito que recuerda a la División Azul en la Almudena, sobre el que se depositó una corona de flores con una esvástica nazi. Un sacerdote participó en el homenaje y transmitió: “El marxismo, igual que ayer (…) sigue intentando turbar la paz de nuestra sociedad, turbar la paz de los espíritus y, sobre todo, quitar al que es el príncipe de la paz, nuestro señor Jesucristo”.

Otro de los oradores fue Ignacio Menéndez, abogado del ultraderechista Carlos García Juliá –coautor de los asesinatos de los abogados de Atocha en 1977, recientemente excarcelado–. Micrófono en mano, pidió a los asistentes no cumplir con las medidas sanitarias contra la COVID-19: “Hace falta que incumpláis el toque de queda, que os reunáis con vuestros familiares y amigos, que seáis más de seis como somos hoy aquí; y que os abracéis, y que cantéis y que viváis alegres. Porque el fascismo es alegría”, expresó.

Como puede verse en las imágenes, muchos de los asistentes no llevaban la mascarilla obligatoria ni guardaba la distancia de seguridad reglamentaria. Tras ser convocado, la Delegación del Gobierno no puso ningún impedimento a este acto, ni se aprecia presencia policial a lo largo de la marcha hasta el cementerio de la Almudena, lo que indica que el gobierno de Pablo Sánchez avaló el evento.

Una de las canciones entonadas en el cementerio fue versión falangista de la canción rusa Katiusha, conocida como Primavera, y que fue un himno para los soldados españoles que participaron en la Segunda Guerra Mundial a las órdenes del III Reich.

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