Gantz explora coincidencias en reunión con diputados árabes

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Por primera vez en 25 años en la historia política del Estado de Israel, un candidato a Primer Ministro se encuentra  con esta comunidad

Apolinar Martínez-Mario Beroes/Israel Internacional

Benny Gantz, el líder de la tolda política Azul y Blanco ( Kaval Laján), parece dispuesto a dar los pasos necesarios de cumplir con la tarea que le fue encomendada por el presidente Reuvén Rivlin: Formar el nuevo gabinete  de unidad de Israel.

En ese sentido Benny Gantz se reunió hoy con la Lista Unida, que representa a la población árabe, siendo éste el primer encuentro formal en más de 25 años de un candidato israelí nombrado para formar Ejecutivo con los líderes de esta comunidad, que supone el 20 % de los habitantes del país.

Primera vez desde 1992

«Es la primera vez desde 1992» que un candidato con el encargo de formar Ejecutivo «quiere reunirse oficialmente con nosotros», declaró Aida Touba-Sliman, diputada de la Lista Unida.

Ayman Odeh y Ahmad Tibi, dos de los trece diputados de este grupo, que es tercera fuerza política en el Parlamento, expresaron las preocupaciones del sector árabe a Gantz, que ganó los comicios del pasado septiembre con el partido centrista Azul y Blanco (Kajol Laván) y ahora intenta formar un Ejecutivo de coalición o unidad que rompa el bloqueo político del país después de las elecciones de septiembre.

La reunión, realizada a petición de Azul y Blanco, supuso un primer contacto y no se tradujo en ningún acuerdo entre las partes.
Se trataron asuntos como la criminalidad y la violencia que afecta especialmente a localidades de mayoría árabe de Israel, así como problemas de construcción y planificación urbanística en estas zonas.

Desde los tiempos de Rabin

Según Touba-Sliman, la última ocasión en que hubo un encuentro similar fue con el fallecido Itzhak Rabin, a quien los diputados árabes del momento apoyaron para formar Gobierno y erigirse como primer ministro.

«Rabin prometió comenzar un proceso de paz con los palestinos» y abordar el asunto de los territorios de Cisjordania (Judea y Samaria), algo que Gantz no tiene en mente. Sin embargo, por primera vez desde ese momento, diez de los trece diputados árabes recomendaron recientemente a Gantz como candidato para crear Ejecutivo, dijo la diputada de la Lista Unida.

«Lo nuevo esta vez es que Gantz se nos acerca. Es parte de nuestro éxito el demostrar que no se nos puede ignorar. Somos un actor importante en el mapa político», comenta Touba-Sliman, quien reclama un mayor protagonismo de los árabes, que alegan que existe una discriminación institucional por parte del Estado.

Todavía falta camino por recorrer

Gantz tiene de plazo hasta el 20 de noviembre para conseguir una mayoría con la que formar Gobierno. Previamente, su máximo rival y primer ministro en funciones, Benjamín Netanyahu, fracasó en su intento y devolvió el mandato al presidente, Reuvén Rivlin, que el 23 de octubre pasó el encargo al líder centrista.

Entre sus prioridades está crear un gabinete de unidad y de alternancia en la jefatura de Gobierno con el partido Likud, que lidera Netanyahu, pero los contactos entre sus equipos de negociación no han dado resultado hasta ahora.

Uno de los obstáculos es la insistencia del Likud de negociar como un bloque conjunto de 55 diputados con sus aliados, los partidos ultraortodoxos y de derecha, que Azul y Blanco rechaza.

Otro escollo es el propio Netanyahu, que quiere ser el primero en ostentar el cargo de primer ministro. Además, su figura sigue salpicada por los tres cargos de corrupción que lo acechan, por los que podría ser acusado formalmente en un futuro cercano.

Tras el encuentro de hoy, que no fue fructífero, Likud y Azul y Blanco tienen previsto reunirse de nuevo el domingo, según reseñó la agencia española de noticias EFE.

“Queremos poner fin a la «era Netanyahu», anunció al presidente de Israel, Reuven Rivlin, el líder de la Lista Conjunta de partidos árabes, Ayman Odeh, apenas cinco días después de la celebración de las elecciones legislativas.

“Proponemos que se encargue la formación del Gobierno a Benny Gantz, puesto que Netanyahu ha declarado ciudadanos de segunda clase a los árabes de Israel, que suman una quinta parte de la población”.

El partido de Gantz, la alianza centrista Azul y Blanco, obtuvo 33 escaños en los comicios del pasado martes y aventaja al conservador Likud de Netanyahu, que suma 31 diputados.

El bloque de centroizquierda (57 parlamentarios) también supera al de la derecha (con 55). El resto de los 120 escaños de la Kneset están controlados por el conservador laico Avigdor Lieberman, el exministro de Defensa enfrentado políticamente al jefe de Gobierno en funciones, y su partido Israel Nuestra Casa.

A pesar de contar en principio con más apoyo parlamentario que Netanyahu, a Gantz le resulta difícil conformar una coalición viable en la fragmentada Cámara. El impulso procedente de los partidos árabes (13 escaños) y el previsible apoyo que recibirá hoy del laborismo (seis) y de la nueva izquierda pacifista (cinco), no logra sumar la mayoría de 61 diputados exigida en la investidura.

Netanyahu advirtió anoche de que Gantz solo puede aspirar a formar “un Gobierno minoritario junto con aquellos que rechazan la existencia de Israel como Estado judío y democrático”, dijo en alusión a la minoría árabe, o a negociar como alternativa un “Gobierno de unidad nacional de amplia base”.

Azul y Blanco tal vez precise consensuar un Gabinete de unidad con el Likud. Esta es la fórmula que parece preferir el presidente de Israel a la vista de los resultados de las generales, que fueron convocadas apenas cinco meses después de las anteriores legislativas. Los comicios de abril se saldaron de forma no concluyente, sin que Netanyahu pudiera formar Gobierno ante la constatación del bloqueo político.

“Los dos principales partidos tienen una representación similar y deberían unir sus fuerzas para conseguir un Ejecutivo estable”, argumentó Riblin ante un grupo de dirigentes del Likud, formación en la que militó en el pasado dentro de una corriente enfrentada a Netanyahu. “Eso es lo que quiere la gente”, advirtió, “y no podemos ignorarlo”.

Los cuatro partidos árabes que integran la Lista Conjunta han tenido serias dificultades internas para recomendar que el exgeneral Gantz reciba el encargo de formar Gobierno. Los islamistas de Balad acataron la votación que tomó la decisión, pero no quisieron asistir a la cita con el presidente del Estado de Israel.

“Este será el paso más importante para [forzar] el final de la carrera política de Netanyahu”, explicó Odeh, líder del ala progresista de la comunidad árabe, en una tribuna publicada en The New York Times. El dirigente del sector más nacionalista de la coalición de partidos, Ahmed Tibí, ha destacado que “la incitación al odio practicada por Netanyahu durante la campaña ha movilizado a la población árabe en las urnas”.

El incremento de la participación ha apuntalado a la Lista Conjunta como tercera fuerza de la Kneset. “Hoy escribimos la historia”, proclamó Tibi, “haremos todo lo posible para que caiga [el primer ministro]”.

La importancia de la decisión de apoyar a Gantz estriba precisamente en que puede abrir la puerta a “la era pos Netanyahu en la política y la sociedad de Israel”, concluía el analista del diario Haaretz Anshel Pfeffer.

https://actualidad.rt.com/video/327953-partidos-arabes-israel-respaldan-candidatura-gantz

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