Fantasma del nazismo sigue acosando en Alemania

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La matanza de once personas y seis heridos por un ataque xonófobo en la localidad de Hanau, cerca de Frankfurt llega en medio de crecientes temores a la violencia de extrema derecha en una nación aún atormentada por su pasado nazi, y de esfuerzos cada vez más importantes por reprimirla, como la detención de la semana pasada de unas diez personas sospechosas de planear ataques contra políticos e integrantes de minorías.

Rosana Ordoñez/Israel Internacional

Los nueve muertos, todos de entre 21 y 44 años, tenían “ascendencia inmigrante”, aunque algunos eran ciudadanos alemanes, dijo el fiscal general en conferencia de prensa, y agregó que otras seis personas resultaron heridas, una de ellas de gravedad.

Asesina a su madre antes de ser capturado

Por otra parte, un seguidor del neonazismo, del que solamente se conoce su nombre, Tobías, al ser descubierto por la policía germana, asesinó a su madre. El cuerpo de su progenitora, de 72 años, fue hallado también en el mismo lugar y se presume que fue muerta por su hijo antes de que éste se suicidara, agregó el fiscal, citado por la agencia de noticias alemana DPA.

El autor del tiroteo de Alemania tenía licencia de armas porque había pertenecido a un club de tiro y practicaba el deporte de la caza. Eso explica sin duda la precisión de sus disparos cuando anoche salió a la caza de extranjeros. Los buscó en su hábitat natural, dos bares en los que se fuma shisha y frecuentados por extranjeros, una categoría «a eliminar», según ha dejado Tobias, escrito en un manifesto de 27 páginas en el que justifica la exterminación de un buen número de etnias.

“Los siguientes pueblos deben ser exterminados por completo: Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Siria, Jordania, Líbano, todo la península Arábiga, Turquía, Irak, Irán, Kazajastán, Turkmenistán, Uzbekistán, India, Pakistán, Afganistán, Bangladesh, Vietnam, Laos, Camboya y Filipinas”, escribió.

Tobías pasaba muchas horas al día en Internet, donde alimentaba sus opiniones radicales y paranoicas de carácter xenófobo. En su opinión, no es suficiente identificar o separar del resto a ciertos grupos étnicos, ya que su existencia es «en sí misma un error fundamental».

Varios pueblos deben ser «completamente destruidos», en referencia a nacionalidades de Asia, grupos étnicos del norte de África e Israel. Especialmente agresivo se mostraba con los habitantes de Turquía y países árabes, a los que no deseaba ver en Alemania.

Estaba convencido de que era monitoreado por poderes opacos desde su nacimiento y en todas las fases posibles de su vida, por «una organización que opera sobre la base de un servicio secreto pero que no aparece oficialmente por su nombre».

Un xenófobo

Peter R. Neumann, director del Centro Internacional para el Estudio de la Radicalización en el King’s College de Londres, considera a la luz de estos documentos que «el autor era xenófobo y que sentía un odio violento hacia personas de diferente raza o procedencia.

« Aunque el Islam no se menciona por su nombre como enemigo, la selección de países hostiles también apunta a la islamofobia. Si no podemos expulsarlos, tendremos que eliminarlos.”

Odia tanto a los extranjeros como a los alemanes no arios y se refiere explícitamente a la teoría de la raza nacionalsocialista, justificando su llamada al genocidio con el argumento según el cual la ciencia muestra que algunas razas son superiores”.

Como él mismo dejó escrito, pensaba que «no alcanzo a entender el motivo por el que tengo que encontrar extranjeros en las calles de mi propio país» y «si no podemos expulsarlos, tendremos que eliminarlos».

Merkle: «El racismo es veneno»

En un mensaje solemne, la canciller alemana, Angela Merkel, expresó sus condolencias y confirmó que hay numerosos indicios que apuntan a una motivación “ultraderechista”, “racista” y de “odio a personas de otro origen”.

“El racismo es veneno. El odio es un veneno que existe en nuestra sociedad y que es culpable de muchos crímenes”, dijo en el mensaje televisado.

La fiscalía general ha asumido el caso por su especial relevancia y considera que el presunto autor manejaba ideas “profundamente racistas”, que dejó plasmadas en un manifiesto. Las víctimas tenían entre 21 y 44 años.

Según datos preliminares del ministerio público citados por Der Spiegel, entre los fallecidos había nacionales de Turquía (cinco, según su embajada en Berlín), Rumania, Bulgaria, de doble nacionalidad alemana y afgana y de Bosnia. La comunidad kurda en Alemania también aseguró lamentar víctimas en el atentado.

El vicecanciller alemán, Olaf Scholz, pidió que lo sucedido en Hanau genere consecuencias políticas. “Nuestros debates políticos no pueden obviar el hecho de que hay terrorismo de ultraderecha en Alemania 75 años después de la dictadura nazi. Tenemos que defender nuestra democracia liberal”.

Numerosos actos de carnaval se cancelaron y la Bundesliga guardará este fin de semana un minuto de silencio en los partidos.

El ataque terrorista de Hanau no es un caso aislado. El pasado octubre, un hombre abrió fuego contra una sinagoga en Halle, en el este del país, y mató a dos personas. En junio de 2019, el político conservador Walter Lübcke fue asesinado a tiros en la terraza de su casa por un ultraderechista, también en el Estado de Hesse.

Entre 2000 y 2006, el grupo neonazi NSU mató a nueve extranjeros en el país. A todos ellos se refirió Merkel en su alocución.

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