Israel ya vislumbra el mundo poscovid

0
78

El ‘pase verde’ para los vacunados en Israel muestra cómo será el futuro poscovid.

NIUS/Israel Internacional.-

Con alrededor del 50% de la población vacunada con las dos dosis de la vacuna de Pfizer y un descenso significativo de los contagios, Israel se acerca más que cualquier otro país del mundo a la era poscoronavirus.

Si no fuera por los móviles que israelíes y residentes muestran a la entrada a los establecimientos y que albergan el código QR que acredita estar vacunado frente a la Covid o haber superado la enfermedad, podría pensarse que la pandemia nunca existió.

Los datos ayudan al optimismo. Según el ministerio de Sanidad, la tasa de reproducción (R) de la enfermedad sigue disminuyendo y hoy se sitúa en 0.72%. En las últimas 24 horas dieron positivo por coronavirus algo más de 2.000 personas, con un total de 27.000 casos activos. Más de 6000 personas han perdido la vida desde el inicio de la pandemia.

¿Qué es el pase verde?

Para alcanzar esa sensación de normalidad el ministerio de Sanidad implementó el mes pasado el conocido como ¨pase verde¨, que puede tener la forma de documento físico o virtual en caso de ser descargado directamente desde la web del ministerio o a través de una aplicación llamada Ramzor (¨semáforo¨).

El certificado, que tendrá una validez de seis meses, permitirá a sus portadores entrar con libertad en el interior de restaurantes, bares o gimnasios si bien el aforo continúa estando oficialmente limitado al 75% del local y a un número máximo de 100 personas. En espacios como teatros o salas de eventos el límite aumenta hasta las 500 y las 300 personas respectivamente.

Sin embargo, a pesar de las limitaciones aún existentes, el entusiasmo es evidente en el país y se palpa en los testimonios de los residentes locales, especialmente en los dueños de restaurantes y locales de ocio, castigados con virulencia por la pandemia. ¨Ha sido como una pesadilla, pero dentro de poco no nos acordaremos de lo que es el coronavirus¨, dice Guy Yedid, socio propietario del restaurante Focaccia, en el oeste de Jerusalem.

En los locales del este de la ciudad, frecuentados por la población árabe, la medida no se ha implementado de igual manera dado que el número de personas vacunadas es menor, al igual que sucede entre la minoría ultraortodoxa de la ciudad, muy reticente a inmunizarse desde el inicio de la pandemia a pesar de que sus barrios han sido principales focos de infección. 

Según la normativa, para poder comer dentro de un restaurante, un miembro del personal debe comprobar el pase verde o el certificado de vacunación/recuperación del cliente antes de que éste pueda sentarse a la mesa. Para ello el empleado escanea el código QR del cliente o el de barras en caso de disponer de un documento físico.

Los que no tengan el pase verde en cualquiera de sus formas solo podrán sentarse en el exterior, lo que en esta época del año tampoco supone un gran problema dado que en ciudades como Tel Aviv las temperaturas ya superan los 20 grados y en Jerusalem, siempre más fría que la descocada ciudad del norte, rondan los 17.

Problemas con la aplicación

A pesar de que el uso del pase verde ya está normalizado, propietarios como Guy Yedid señalan algunos desajustes de la aplicación que se utiliza para escanear el código QR de los clientes. ¨Puede resultar que no esté actualizada del todo, por ejemplo si la persona ya ha recibido la segunda dosis¨.

A este respecto, funcionarios del ministerio de Sanidad citados recientemente por la cadena de radio israelí Kan admitieron que no cuentan con una fórmula adecuada para asegurar el cumplimiento efectivo de la normativa que regula los pases o su autenticidad.

¨El pase de vacunación en su forma actual busca dar una respuesta inicial rápida, pero estamos buscando implementar un código de barras seguro que sea aceptado también a escala internacional», señaló un portavoz del ministerio al canal 12 israelí.

La implantación de los certificados también genera suspicacias en parte de la población. El mes pasado en Tel Aviv decenas de manifestantes antivacunas se reunieron para denunciar que el pase verde amenazaba con separar a la sociedad en dos clases: aquellos que ya están vacunados y los que no, bien porque no hayan podido aún o porque no quieran, convirtiéndose éstos últimos en víctimas de discriminación, aseguraron los participantes.

Varios de ellos sostuvieron un cartel en el que podía leerse «apartheid» en inglés y hebreo junto al dibujo de un pasaporte verde. Otra pancarta equiparó los certificados de vacunación con la estrella de David amarilla que se cosía en las prendas de los judíos durante la Alemania nazi. Uno de los manifestantes incluso invocó la memoria de su tía abuela, diciendo que fue asesinada por «exactamente el mismo tipo de personas» que hoy imponen restricciones a la circulación. ¨La gente está cansada de la opresión médica”, añadió.

Vacunados, pero sin pase verde

Mientras que los nacionales vacunados o recuperados de la Covid sí disponen de pase verde, otros residentes del país como diplomáticos, estudiantes extranjeros, solicitantes de asilo, trabajadores migrantes o aquellos que no estén dados de alta en uno de los cuatro proveedores de atención médica israelíes, no cuentan con los mismos privilegios.

“Pronto se formulará un plan para atender a esta población para que ellos también puedan recibir el pasaporte verde”, dijeron desde el ministerio en respuesta a las críticas, según cita el diario Haaretz. 

Incluso los diplomáticos, muchos de los cuales recibieron la vacuna en el Centro Médico de Herzliya, no han estado exentos de la frustración. Si bien pueden descargar un certificado de vacunación desde la web del proveedor de salud local al que estén adscritos, al no disponer de un número de identificación israelí no pueden obtener la documentación oficial del gobierno que confirme que están vacunados.

Según la Autoridad de Población e Inmigración, hay unos 100.000 trabajadores extranjeros en Israel con permisos de trabajo y otros 17.000 con permisos vencidos, unos 30.000 solicitantes de asilo y otros 60.000 ciudadanos extranjeros que han permanecido en Israel después de que expirasen sus visas de turista.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here