miércoles, enero 26, 2022
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Cuatro mujeres tras la corona del reino de Jordania

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El reino de Jordania enfrenta un problema sucesorial. Una especie de “Juego de Tronos” en este país, limítrofe con Israel, que ha llevado al rey Abdalá II a tener que sofocar un intento de «golpe de Estado familiar», aunque asegura que el país permanece “estable y seguro”.

Mario Beroes/Israel Internacional.-

El rey Abdalá II se vio obligado a romper  su silencio sobre la supuesta sedición en la que estaría envuelto su hermanastro, el príncipe Hamza Bin Husein. Una especie de «quítate tu para ponerme yo».

El monarca jordano afirmó que “la sedición ha sido cortada de raíz” y que el país permanece “estable y seguro”.

En un mensaje difundido por la televisión pública, el rey Abdalá II aseguró que «el reino de Jordania estaba en paz y todo normal».

Como en la popular serie Juego de Tronos, Game of Thrones, las vivencias de un grupo de personajes de distintas casas nobiliarias llevan amores, traiciones, complots e incluso la muerte.

La serie de televisión de drama y fantasía medieval creada por David Benioff y D. B. Weiss y producida por la cadena HBO se inspiró  en las novelas Canción de hielo y fuego, escrita por el estadounidense George R. R. Martin.

Sin duda, la narración del último siglo del reinado en Jordania es más interesante y real que la serie televisada que acaparó millones de seguidores.

Se toca el tema por vez primera

Es la primera vez que el monarca habla desde que el fin de semana pasado estallase lo que las autoridades calificaron de “complot para socavar la estabilidad de Jordania”.

El rey Abdalá II envió un mensaje leído en su nombre para tranquilizar a su pueblo. “El desafío de estos últimos días no ha sido el más peligroso para la estabilidad del país pero sí el más doloroso para mí”.

Agregó que siente “sorpresa, dolor y rabia”. En su carta a la nación afirmó que la investigación sigue en marcha.

Hamza reitera lealtad a la corona

El lunes por la noche se publicó una declaración firmada por Hamza en la cual expresa su lealtad a Abdalá y a su sucesor en el trono, el príncipe Husein. La declaración es un intento de zanjar la fractura en la monarquía hachemí.

“Sigo siendo fiel a la herencia de mis antepasados y apoyaré siempre al rey y al príncipe heredero”, dice el texto.

Era una señal de apaciguamiento a la crisis abierta el sábado, cuando el príncipe fue puesto en arresto domiciliario en su palacio de las afueras de Amán, tras ser acusado de “sedición”.

Otras 16 personas, algunas de alto rango, fueron detenidas por su presunta vinculación a los hechos.

El príncipe niega su participación

En varias grabaciones difundidas el domingo y el lunes, Hamza negó ser parte de una “conspiración” y criticó la corrupción asentada en el sistema en las últimas dos décadas, justo el período que abarca el reinado de Abdalá.

Su desafío a Abdalá fue directo cuando el lunes afirmó que desobedecería la orden de guardar silencio y que no acataba el arresto domiciliario.

Pero una mediación iniciada en el seno de la familia real hizo que el infante se retractara en su actitud y jurara fidelidad a su estirpe, aunque no retiró sus críticas.

Era el príncipe heredero

Hijo del difunto rey Husein y de su cuarta y última esposa, Noor, Hamza se convirtió en heredero al trono cuando Abdalá fue coronado, en 1999, por decisión expresa del monarca en su lecho de muerte.

Pero en 2004, el soberano cambió la línea sucesoria para hacerla descansar en su primogénito, Abdalá II. Allí se tensó el juego de tronos jordano.

Por el momento, no hay información clara sobre si el príncipe Hamza ha sido liberado de su arresto domiciliario. Abdalá II precisó en su mensaje que el infante se encuentra con su familia en palacio bajo su “protección”.

Compromiso con la familia

El ex heredero “se comprometió ante la familia real a seguir el camino de sus padres y abuelos, a ser fiel a su mensaje y a poner el interés de Jordania, de su Constitución y de sus leyes por encima de toda otra consideración”, dijo Abdalá II.

El terremoto institucional provocado por este escándalo sin precedentes en la dinastía jordana había desaparecido de la prensa local. Esto, después de que el martes, la Fiscalía prohibiera publicar cualquier detalle sobre la investigación “de los servicios de seguridad sobre el príncipe Hamza y otros”.

Las autoridades jordanas apuntaron a una mano exterior vinculada a los manejos del príncipe Hamza, aunque no se dieron nombres.

Tensión en Oriente Medio

Jordania lleva meses inmersa en un ambiente de tensión regional. Los juegos de tronos tienen su componente internacional. Por lo tanto, los equilibrios en oriente próximo se vieron trastocados por la mediación de Donald Trump para la firma, en 2020, de los Acuerdos de Abraham  entre Emiratos, Bahrein e Israel.

El rey Abdalá se opuso frontalmente a las políticas de Trump en la región, que sí tuvieron el apoyo abierto de otros países árabes como Arabia Saudí y de Emiratos Árabes Unidos.

En una maniobra destinada a calmar los ánimos diplomáticos, el ministro de Exteriores saudí, Faisal bin Farhan, visitó el martes el reino hachemí de Jordania para darle muestras del apoyo del rey Salman y de su heredero, Mohamed bin Salman.

El Rey Hussein de Jordania, padre del Rey Abdallay y del príncipe en conflicto, en un encuentro con el ex presidente Richard Nixon

Apoyo de EE.UU.

Y esse mismo miércoles, el presidente Joe Biden, conversó con el monarca hachemí “para expresarle el fuerte apoyo de EEUU hacia Jordania”. Subrayó la importancia” de su liderazgo tanto para Washington como para la región. Abdalá II fue el primer líder árabe al que Biden llamó tras ganar las elecciones.

El Rey de Jordania mantiene intensas relaciones internacionales, en la foto durante una visita a Australia

Como en los tiempos de Abraham

El origen de los conflictos internos en Jordania proviene de las cuatro bodas que tuvo el fallecido rey Hussein. Entonces comenzó el primer capítulo de este juego de tronos en Jordania, que nos lleva a las peleas entre las mujeres de Abraham.

Lisa Halaby , su cuarta esposa y madre del príncipe en rebeldía, conoció al rey Hussein, en un viaje y pasó a ser Noor de Jordania, y así la conocemos todavía hoy. Como Noor vivió amenazas de muerte, intrigas palaciegas, la desgracia de la enfermedad y lo que parecía el inicio de la tercera guerra mundial.

La reina Noor, viuda del difunto rey Hussein de Jordania, dijo el domingo que las acusaciones de las autoridades contra su hijo, el ex príncipe heredero Hamzah bin Hussein, de un intento de golpe de Estado equivalían a “calumnia perversa”.
El ejército de Jordania dijo que se le había comentado al príncipe Hamzah, medio hermano del rey Abdullah, que detuviera las acciones utilizadas para atacar la “seguridad y estabilidad” del país.“Rezar para que la verdad y la justicia prevalezcan para todas las víctimas inocentes de esta malvada calumnia”, tuiteó Noor Al-Hussein. “Dios los bendiga y los mantenga a salvo”.

Una historía digna de la serie Juego de Tronos

En la historia de Noor y Hussein los momentos de película no están solo en el argumento general, también en los detalles. Como en cualquier serie de TV, pero en un mejor Juego de Tronos.

Nieta de emigrantes sirios y suecos que habían logrado triunfar en Estados Unidos, era la típica hija del baby boom. La vinculación de su padre con JFK y su trabajo para la Pan Am había conseguido que se educase en la prestigiosa escuela Chapin para señoritas, como otra ilustre primera dama, Jackie O.

Llevaba poco tiempo trabajando en Jordania cuando sus encuentros casuales con el rey comenzaron a llamar su atención, hasta que la invitó a almorzar en su residencia, Hashimya.

Hussein acababa de convertirse de nuevo en uno de los solteros de oro del mundo, tras enviudar de su tercera esposa, la reina Alia, que había muerto en un accidente de helicóptero.

El joven Hussein, educado en Inglaterra, se encontró convertido en rey con solo 17 años, en 1952, en un momento en el que la situación en el Medio Oriente era candente, a pesar de que no dejaba de serlo jamás.

De hecho, durante sus años de reinado sobrevivió a varios intentos de asesinato: su avión había sido casi derribado por cazas en Siria, había sufrido emboscadas con tiroteos, de los que se había salvado gracias a su tío materno, que le había ayudado a esquivar las balas con riesgo de su propia vida, e incluso habían intentado envenenarle en dos ocasiones

Una prolífica vida amorosa

Sexo abundante y poder político suelen estar vinculados con este peronaje. La vida amorosa de Hussein tampoco fue tranquila. Su primera esposa fue Dina bint ‘Abdu’l-Hamid, la reina consorte Dina.

Una princesa hachemita también educada en Inglaterra y en apariencia una elección perfecta como esposa. Hussein y Dina se casaron en 1955; él tenía 19 años y ella 26.  Después de un año y medio de matrimonio y una hija en común, la princesa Alia, la pareja se divorció. Dina se estableció en Egipto y para cuando apareció Lisa en el horizonte, había vuelto a casarse con un oficial de la OLP.

La segunda esposa

Antoinette Avril Gardiner era una joven hija de un oficial británico que trabajaba como asistente en el rodaje de Lawrence de Arabia cuando conoció al rey Hussein. Se casaron en el 61 y ella asumió el nombre de Muna al-Hussein, aunque nunca recibió el título de reina de Jordania.

La pareja tuvo cuatro hijos, Abdullah, Faisal y las gemelas Aisha y Zen. El matrimonió duró 11 años, tras los cuales Hussein se divorció para casarse con Alia Toukan, una de tantas jordanas de familia palestina que residían en el país.

Tercer matrimonio

Alia y Hussein se casaron en el 72, y tuvieron tres hijosHaya, Ali y la adoptada Abir, una niña refugiada palestina de uno de los  campos que poblaban la región tras el conflicto con Israel. En el 77, la reina falleció tras un accidente de helicóptero.

Y llegó Lisa, la favorita

Lisa tenía 26 años y estaba enamorándose de la cultura jordana a la vez que de su monarca. Cuando Hussein le dijo, a la vieja usanza, que quería ver a su padre para pedirle su mano, la joven se encontró ante un gran reto.

Decidió casarse con un rey, convertirse en madrastra de ocho hijos y vivir en primera persona los conflictos milenarios y nuevos a los que se enfrentaba el pequeño país jordano.

Israel a un lado, los territorios palestinos a otro, Irak, El Líbano, Siria y Arabia Saudí, guerras cada dos por tres, atentados, conflictos, resoluciones de la ONU, terrorismo y también la inmensa belleza de un lugar al que ya sentía que pertenecía. Lisa dijo que sí y convirtió al Islam la misma mañana del enlace.

Una familia real con hijos de cuatro madres

Estamos hablando de una familia real con hijos de cuatro madres distintas, pues pronto Noor y Hussein tendrían sus propios vástagos, cuatro en total. “Yo pensaba que si irradiaba sentimientos positivos, me serían devueltos en la misma moneda. No era tan sencillo”.

Noor fue la cara más amable de Jordania y de Oriente Próximo en un momento en el que la zona no podía tener peor fama.  Ayudaba  que Jordania fuese un país más o menos neutral, no tan beligerante o conflictivo como sus vecinos Irak o incluso Egipto.

Nombres como Saddam Hussein, Gaddafi o Yasser Arafat protagonizaban titulares de prensa y reportajes televisivos siempre asociados a conflicto, violencia y guerras enquistadas.

El cáncer de Hussein

Tras más de cuarenta años de reinado, no estaba claro cómo sería la sucesión, pues la ley hachemita permite que sea o el hermano mayor o en el hijo del Rey.

De hecho, se esperaba que fuese Hassan, un hermano de Hussein, el próximo monarca. El elegido tampoco fue el hijo mayor de Noor, el príncipe Hamzah, sino un hijo que había tenido con la princesa Muna, Abdullah.

“Apoyé plenamente su decisión”, escribió Noor. “Contrariamente a lo que afirmaban los rumores mediáticos –que yo había estado presionando a Hussein para que nombrase sucesor a Hamzah– yo siempre había defendido que Hamzah debía tener la oportunidad de ir a la universidad y de desarrollar sus facultades e intereses intelectuales”.

Otro cambio de planes

Hussein murió en Ammán el 7 de febrero de 1999. Hamzah se convertía en heredero de Abdullah y la reina Rania, pero en 2004 fue destituido de su papel simbólico.  Hoy, Rania es tan criticada por sus gastos y su imagen frívola como lo fue Noor en su día.

Una crisis superada

La crisis provocada por la supuesta participación del ex príncipe heredero Hamzah en un golpe contra su hermanastro, el rey Abdalá II de Jordania, parece solucionarse.

Tras el revuelo provocado por la noticia de su arresto domiciliario, el príncipe Hamzah, asegura mantenerse leal al monarca y niega haber conspirado contra él.

“Siempre apoyaré y respaldaré al rey y al príncipe heredero”, escribía este lunes desde su arresto domiciliario.

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